Wednesday, September 23, 2009

En San Ramón Nonato

El Padre Santiago Aduriz nos invitó a Coche y a mí a que diéramos nuestro testimonio a los alumnos del Instituto Secundario San Ramón Nonato de Buenos Aires.

Coche, a último momento no pudo venir, así que tuve que dar dos charlas seguidas a más de 600 chicos y chicas de 13 a 18 años.

Quedé agotado pero muy satisfecho. Al principio me sentí un poco intimidado por “tanta juventud”, pero después, los chicos y yo nos fuimos soltando y las dos charlas fueron muy buenas, seguidas por preguntas muy sesudas. El primer grupo me escuchó con atención y me ametralló a preguntas. El segundo grupo me escuchó en absoluto silencio, pensando cada palabra que yo decía.

Me concentré en algunos aspectos. Lo primero, que en la vida, todos tenemos que subir montañas, y que después de subir una, tenemos que saber que ya vendrán otras, porque así es la vida, subir una montaña tras otra. También les conté sobre cómo nos sentíamos allí arriba, de la importancia de estar en el grupo, del temor a quedar marginado. Y como también, cuando salimos de la montaña, lo que más queríamos era estar con nuestros amigos, reírnos juntos, disfrutar de nuestros códigos, y la molestia que me ocasionaba las demostraciones excesivas de cariño de mi familia.

Les hablé también de la importancia de la recuperación, de cómo pude hacer una vida normal después de pasar un hecho extraordinario, y de mil cosas más de las que siempre hablo. Pero es la primera vez que hablo para jóvenes de 13 a 18 años. Fue una experiencia fuerte que disfruté mucho.

Al terminar, el Padre Santiago Aduriz me hizo notar que San Ramón Nonato, es el santo de la vida, el patrono de las embarazadas, y que además su fecha es el 31 de agosto. El día de mi cumpleaños.

5 comments:

Anonymous said...

Hola, soy una de las chicas que a la tarde en el colegio le pidio si se sacaba una foto conmigo y mi compañera. Me gusto mucho la charla que dio. Realmente lo admiro mucho a usted y a todos los sobrevivientes por que pudieron salir adelante a pesar de todo, no se rindieron y lucharon por las ganas de vivir a pesar de que en las condiciones que estaban era muy dificil todo, pero pudieron lograr que los rescaten y seguir.
En pocas palabras su historia es una enseñanza y un aliento para salir adelante y valorar las cosas que nos da la vida, por que uno nunca sabe lo que puede pasar.
Saludos y gracias por venir al colegio a contarnos su historia, me gusto mucho tener la oportunidad de poder escuchar su testimonio.
Giselle.
San Ramon Nonato.
5to año Perito Turno Tarde

Estela said...

Pedro, también estuve en San Ramón en su conferencia de la mañana, y ahora andaba buscando en la red más cosas acerca de "las montañas" como usted las llama. Me emocionó este post en su blog. También escuché el silencio y las preguntas de los chicos. Todo el cuadro fue muy conmovedor. Toda esa juventud que tan pocas veces escucha y es escuchada. Sus palabras, Pedro, nunca olvidaré esa sensación de sencillez frente a algo tan inmenso para los que lo vimos desde afuera. Como usted dice, es imposible saber si la vida de uno cambia o no a partir de un acontecimiento o una experiencia. La vida continúa. Es de esperar que estos jóvenes puedan ver sus propias montañas con otra luz, seguramente, y puedan subirlas en compañía de su Fe y sus afectos.
Gracias por compartir su corazón con nosotros.
ESTELA

Eduardo said...

Es una buena edad para conocer lo que pasó en los Andes, yo leí la historia cuando tenía 14 años y me ayudó a cambiar mi visión de la vida.

Jaume Pubill said...

San Ramón Nonato nació en un pueblito cerca del mío. Es el patrono de mi diócesis de Solsona, en Cataluña.
Su historia es conmoverdora, desde el nacimiento hasta la muerte.
La vida de cada uno depende de mil cosas exteriores a nosotros. Nacemos y morimos sin saber bien por qué. Pero el vivir sí que depende de nosotros y podemos darle sentido. Ustedes, desde el mismo momento del accidente, supieron buscar sentido y salidas a la vida. Y las supieron encontrar. Felicidades u un gran abrazo desde Catalunya.
Sigo su blog siempre con mucho interés.

Anonymous said...

Pedro, estuve en su charla de la mañana en San Ramón Nonato, y acab de terminar la lectura de libro "La sociedad de la nieve". Siendo que tengo 51 años, recién con la lectura de esos testimonios y a partir del suyo en el colegio pude recién empezar a comprender lo que significó y significa aquella experiencia. Gracias, y muy feliz Navidad para usted y los suyos. El libro es de lectura obligada para padres e hijos, sobre todos cuando estos últimos son adolescentes. Y charlar mucho.
También un saludo navideño al señor de Catalunya. Me siento unido a él, en San Ramón Nonato, en esta Navidad, acá en Buenos Aires.
Daniel.