Friday, May 22, 2009

Cuando volvimos

Mi hermana Gloria dice que cuando volvimos de la montaña, no sabían cómo tratarnos. Me cuenta además que sentían una enorme contradicción; por una parte una alegría enorme por nuestra vuelta pero también una gran tristeza por nuestros amigos que no volvieron.

Ella dice que prestábamos muy poca atención a la familia, a quienes nos habían ido a recibir cuando fuimos rescatados. Todavía estábamos como protegidos por el aura de la montaña; queríamos estar entre nosotros, seguíamos viviendo el espíritu de la supervivencia y no prestábamos atención y hasta rechazábamos las muestras de cariños de nuestros familiares y amigos.

Gloria también me dice que una de las cosas que más le sorprendió fue nuestra frialdad al tratar el tema de la muerte, nuestra familiaridad con ella, cómo podíamos pasar de los temas más sencillos y amables a los temas más duros y escabrosos. Incluso les llamaba la atención la naturalidad con la que hablábamos de nuestros amigos muertos. Como si no hubiéramos hecho el luto por ellos.

El ajuste no fue fácil, para ellos nosotros estábamos volviendo de la muerte. Pero nosotros sólo estábamos llegando de un largo viaje en el cual tuvimos que adaptarnos a situaciones difíciles y hacer cosas increíbles, pero no volvíamos de la muerte. 

4 comments:

Haifa said...

A veces las personas se pasan de exigentes cuando uno tiene un problema serio, no se si será egoísmo o que, pero parece que se empeñan en exigir mas de uno cuando uno está "en otra" hablando mal y en pronto.
Yo mas que frialdad al tratar el tema de la muerte, diría que lo trataban y tratan el tema con mas naturalidad que cualquier persona, con otra visión totalmente diferente, pero al ser humano la muerte le asusta. Yo le temo al sufrimiento, al dolor, a las enfermedades, a las guerras pero no a la muerte.
Entiendo que el ajuste no fuera fácil, pero para una persona que vuelve de una experiencia así o de la guerra o se recupera de una enfermedad muy seria lo mejor es escuchar, adaptarse a su ritmo, apoyar y sobre todo aprender, pero no todo el mundo lo hace y me acuerdo de este caso:
El tio de un amigo fue a Malvinas cuando tenía tan solo 19 añitos, volvió desnutrido, con la boca llena de aftas, los dientes flojos, los labios partidos y plagados de herpes que llegaban hasta los ojos. Su madre pretendía que se bañara y se sentara a comer y le cuente de Malvinas (como quien cuenta de su día laboral, de estudio, etc.) Él no quería hablar, solo lloraba y su madre se enojó con él de una manera increíble. Lo llevó a terapia y como el psicólogo le dijo que le tenga paciencia, que el iba a hablar cuando pudiera, se pelió con el psicólogo también.
No digo que sea el caso de tu hermana, ojo, pero hay personas que les cuesta entender de muchas cosas como es el caso de esta mujer. El reajuste de este hombre con su familia fue durísimo, lo bueno es que sus amigos, novia y vecinos lo recibieron con todo el cariño y gracias a ellos hoy está mejor.

Maria... said...

Normal Pedro como se comportaban.Supongo que solo se sentian bien estre vosotros. Ya que pensarian que nadie los entenderia.
Pedro que bien que escriba, como me gusta. No sabe el bien que hace.
Un abrazo

norma arbilla said...

Existe un tiempo físico que sirve para elaborar el duelo. Yo creo que ustedes lo elaboraron durante su larga permanencia en la montaña. Cuando bajaron, ya estaban "de vuelta" de todas las muertes y pérdidas ocurridas. Y la gente de acá recién se enteraba... y por eso no los entendía.
Con respecto a esa necesidad de "estar entre ustedes", había situaciones, emociones, sentimientos y vivencias que únicamente habían compartido entre ustedes, la Sociedad de la Nieve, y sólo ustedes podían guardar la memoria de ellas... y entenderse.
Al volver, entraron en una nueva etapa, aún debían pensar en la montaña, todos lo días, pero imagino que podían pasar horas sin que los obsesionara su recuerdo, sin estar pendientes la 24 horas del próximo respiro, de la convivencia con la muerte. Estaban despertando y saliendo a rastras de una caverna muy oscura, terrorífica. Volvían a alegrarse de estar vivos...
Con cariño,
Norma

Cherie Spaulding said...

I noticed that in some of your earlier entries you wrote in both Spanish and English. Would you consider doing that again? I am learning Spanish, but my skills are elementary at best. I am interested in your writing and your thoughts.

Thank you for sharing.

Cherie Spaulding
Leland, Michigan