Monday, March 23, 2009

Quilmes

El otro día hablé en la Cervecería Quilmes.

Fue una presentación muy emotiva ante más de 700 personas. Comencé diciendo que esta vez, iba a hablar del “otro lado de la montaña”, de la que no les había hablado cuando trabajé allí.

Conocía a muy poca gente, ya que quedaban pocos de mi época. Sólo conocía algunos gerentes que en mi tiempo eran solo jóvenes profesionales, algunos “mayores”, y muy pocos distribuidores. Como decían ellos, Quilmes evoluciona.

Pero lo que más me agradó, fue el recibimiento que me dio Bernardo, el nuevo Presidente de Quilmes, hombre joven, recién venido del Brasil,  hombre del riñón de los nuevos dueños.

Cuando conversamos, no solo me dijo que las puertas de Quilmes estaban abiertas, sino que Quilmes es lo que es, gracias a todos los que trabajamos en ella en el pasado. Gracias a todos los que pusimos el hombro y contribuímos a que hoy  sea grande y tenga un enorme futuro. Me dijo que los hombres pasan, pero las organizaciones evolucionan, crecen y se proyectan, y que reconocía que nuestro trabajo en el pasado hizo posible el presente.

En la charla, dije algo que nunca había dicho. Dije que nuestra recuperación de la montaña no había parado nunca. Que era como una línea que sigue creciendo, y que eventos como ese, donde me invitaban a hablar del “otro lado de la montaña”, me permitían abrirme, me hacían crecer y que sentía que me ponía al día con mucha gente. Siento que nunca paramos de recuperarnos, porque no hemos parado de crecer.

3 comments:

Federico said...

Pedro, me alegra que hayas hablado para la compañía en la que trabajaste, me imagino habrá sido muy emocionante para ti, lo mismo que para ellos...
Un abrazo

Anonymous said...

Sr. Pedro Algorta:

Mi nombre es Fernando. En ese otro dìa donde hablò en la convenciòn de Cervecerìa Quilmes yo estube presente.

Tengo 31 años vivo en Trelew, provincia del Chubut, Argentina. Trabajo en una empresa, desde casi tres años, que distribuye los productos quilmes. Por esos hechos de la vida misma este año me toco asistir a la convenciòn, y hoy martes no me arrepiento de haberlo hecho. Y ese sentimiento se profundiza màs todavìa porque comienzan a rondar por mis recuerdos esa conferencia compartida; esa hora, hora y media justo antes del almuerzo.

Lo que quiero resaltar en este breve comentario, que sin negar que el mundo hoy (y obviamente que ello incluye a las personas, las empresas, las naciones) se desarrolla a pasos acelerados estando en constante cambio y tambièn permanente evoluciòn, los recuerdos y los momentos compartidos y construidos con las personas encargadas de hacer eso posible es lo que en ùltima instancia cuenta y esta destinada a perdurar en el tiempo. Y todo ello creo que se nutre de lo màs simple que las personas poseemos: la capacidad de comunicarnos.

Usted hablo y compartiò su vivencia del "otro lado de la monataña" y comento que cada uno tiene su propia "monatña" que puede superar. Bueno yo en mi caso particular no lo llamaba montaña sino mi "cajòn de la firma pandora" (y aquì debo reconocer los derechos de autor de esta frase que pertenece a un poeta de Ubeda). Despuès de horas de charlas con un profesional, con amigos, con la familia, hoy puedo decir que el contenido del mismo fue revisado e incluso ordenado en su interior. Hoy ese cajòn ya no es tan grande como parecìa. No hace mucho lo vi en mi placard detras del cajòn de las fotos y los videos.

Le estoy sinceramente, desde lo màs profundo de mi ser, agradecido por lo que comento en esa charla y aun màs a los hechos de la vida que me llevaron a estar justo en ese momento.

Gracias.

Fernando Oscar Ballona

norma arbilla said...

Pedro!!
Un placer volver a leerlo...
Gracias por el compartir.
Espero verlo en la Feria del Libro.
Saludos cordiales,
Norma Arbilla