Friday, February 27, 2009

Errores que cometimos en los Andes

Yo sé que cometimos muchos errores.

Uno de ellos fue no haber usado el poco fuego que teníamos para hacer señales. No sé si alguien lo hubiera visto, pero en algún momento podríamos haber quemado algún asiento del avión o parte de lo que estaba en la cola. Quizás una columna de humo saliendo de la nieve podría haber sido avistada por alguien. Pero la verdad es que no recuerdo ni que hayamos hablado del tema en serio.

Otro error fue relativo a nuestra hidratación. Tomábamos agua directamente de la nieve, derritiéndola con chapas del avión y recogiéndolas en botellas. Al principio, cuando hacía mucho frío, era un trabajo muy arduo. Al final, con el clima más templado, dejó de ser un problema, agua había mucha, pero era agua demasiado pura, sin minerales. De todas maneras bebíamos mucho y algo nos hidrataba.

Sin embargo, hace poco me enteré de lo que deberíamos haber hecho para mantener la hidratación. Deberíamos haber usado nuestra propia orina para derretir la nieve y enriquecer el agua. De esa manera, habríamos mantenido mejor la hidratación del cuerpo.

La verdad, es que no se nos ocurrió, pero parece tan obvio.

10 comments:

Carlos said...

yo creo que cometieron muchos errores màs. No deberìan haber salido hacia el este y no hacia el oeste? Porqué tardaron tanto en salir? No se entretuvieron demasiado con la radio?
No importa, lo bueno es que pese a los errores, siguieron probando hasta que pudieron salir. Eso es lo que importa.

norma arbilla said...

Claro, Carlos... ahora parece tan obvio! Ahora... 36 años después y con los hechos a la vista.
Pongámonos en situación: 20 chicos perdidos en medio de la NADA. En un mundo vacío compuesto sólo de ellos, el fuselaje, y la nieve. En ese mundo totalmente inorgánico, desorientados... Acaso el piloto no había repetido hasta morir "Habíamos pasado Curicó"? Eso los indujo a pensar que estaban en el lado chileno, en las estribaciones de la cordillera...¡y no en el medio de ella!
Por otro lado, no tardaron TANTO en salir, recordá que antes de la expedición final, hubo otras, incluso Pedro participó de alguna de ellas. Y gracias a Dios que la expedición final fue en diciembre y no un mes antes, no hubieran sobrevivido. Fijate que las excursiones hoy se hacen en Febrero, con los deshielos.
En fin... aprovecho para presentarme (mi nombre es Norma Arbilla), y dejarle mis más sinceros respetos al sr. Pedro Algorta, por quien siento la más profunda admiración. Pertenezco al grupo Re-Viven, y siento fascinación por esta historia, sé que a Pedro le puede costar entendernos (ahora tal vez no tanto), pero le agradezco su apertura actual.
Un gran abrazo,
Norma
También te saludo a tí, Carlos

Malin said...

Creo que es fácil ser sabio después. Cuando usted está en el centro de "ojo de tormenta" es difícil ver con claridad, para encontrar la manera.

Lo tiene atrapado en una situación difícil, es sólo para hacer el mejor de ella. Creo que usted hizo todo lo que se puede.

Lo siento si mi español no es bueno.

* Tenga cuidado de usted y su familia *

Eduardo said...

La verdad es que no podría opinar sobre supuestos errores que pudieron llegar a cometer en medio de lo Andes.
Me quedo con lo que usted escribió en el último post, el de Federico Campanini. El tercer párrafo: “No podemos juzgar con los parámetros de la civilización lo que ocurre a 6800 metros de altura.(…)”
Aquí ocurre algo similar, es difícil preguntar porque no hicieron esto, en lugar de aquello, cuando estamos cómodamente sentados frente a un monitor.
Lo que hicieron dentro de sus escasas posibilidades, lo hicieron bien.
Si hay algo seguro es que el poder del amor y la fraternidad demostrada como grupo, sirvió y mucho para salir de ahí. Y en eso no se equivocaron, y por esa razón siempre su historia quedará por siempre recordada , de la misma manera que hoy, lo seguirá siendo dentro de 100 años más.

Un abrazo.

Eduardo Guerrero.

Camarandante said...

Nada "parece tan obvio" mi amigo, lo obvio era la muerte y el único error fue del azar, de haberlos depositado allí con lo puesto...

Abrazo

Alejandra said...

Carlos: me permito escribirte a través del blog ya que no tengo tu dirección de mail.

Por el tipo de preguntas que hacés imagino que leíste el libro "Viven". Por eso se me hace un poco difícil entender tus dudas ya que todas las respuestas están en el libro mismo.

Creo que Norma te contestó muy correctamente. Los chicos primero salieron para el otro lado.....y encontraron la cola. ¿Perdieron tiempo con la radio? ¡Había miles y miles de cables para conectar y miles de combinaciones posibles! ¿No hubieras intentando arreglar la radio y conseguir ayuda a través de ella antes que sumergirte en la misma cordillera sin tener muy en claro dónde estaban?
Y la tardanza en salir creo que está muy clara: necesitan una preparación previa completa (si leiste el libro lo sabrás: bolsa de dormir - ropa - comida - más descanso - etc) sin hablar del tiempo. Muy difícil salir antes por el clima.
Te repito: me parece rarísimo que hagas éstas preguntas cuándo todas éstas respuestas están en el libro. Te lo digo con todo respeto pero realmente no lo entiendo. Y visto desde nuestra posición en la vida rutinaria y la comodidad de nuestro hogar todo parece muy fácil. Hay que ponerse en el lugar de ellos y en su situación para juzgarlos. Lo importante es que 16 salieron gracias a su fortaleza y determinación más allá de los errores que puedan haber cometido. Además ¿quién no comete errores en la vida? "Quién esté libre de pecado que tire la primera piedra"

Saludos

Alejandra

Carlos said...

Alejandra, con todo respeto, fue un error que Canessa y Parrado hayan escalado una montaña. Deberían haber seguido el curso de las aguas.
También fue un error no haber bebido su orina mezclada con agua.
Estoy de acuerdo que es harto fácil decirlo ahora, pero creo que es importante reconocerlo para que la próxima vez que alguien esté en una situación límite, camine aguas abajo y beba su propia orina.
Lo digo como un aporte, sin desmerecer la epopeya que vivieron los 16 sobrevivientes.

Alejandra said...

¿Error que hayan escalado un montaña? ¿Vos has estado alguna vez en ese lugar? Te invito a que si alguna vez viajás a Montevideo (porque creo reconocer por tu forma de escribir que no sos de acá)te sientes frente a frente con Roberto y le cuestiones éstos errores. Yo te arreglo el encuentro porque soy secretaria de Roberto desde hace 28 años.
Saludos!
Alejandra

Ignacio said...

Pedro, puede ser que fortuitamente, alguna circunstancia que se podría considerar un error, haya colaborado en otro sentido a que finalmente pudieran salir? Por ejemplo, el error más claro y principal es el de creer que habían pasado Curicó, lo cual ocasiona el accidente y luego los hace pensar que estaban en el lado occidental de los Andes, en Chile. Me pregunto: qué hubiera pasado de haber sabido ustedes que estaban en medio de los Andes? No tengo idea, pero quizás se hubieran dado cuenta de que no los encontrarían y hubieran decidido salir antes y hubieran muerto en el intento. Me refiero, a que puede ser que alguna cosa que se podría considerar un error, haya jugado finalmente a favor de ustedes.
saludos

Anonymous said...

Alejandra, parece por el tono que te ofende que se diga que cometieron errores. Estoy seguro que Carlos no lo dice con ánimo de ofender a los supervivientes. Está claro que los chicos no tenían experiencia en montaña, que eran muy jóvenes y por eso mismo, es comprensible que cometieran errores (cuando hablo de errores me refiero desde el punto de vista técnico de la supervivencia)

Nadie cuestiona la validez de la experiencia que vivieron, pero visto desde la distancia y desde un punto de vista técnico, es cierto que salir hacia la cima fue un error. Los cánones de supervivencia en montaña, marcan que en caso de hallarse perdido en alta montaña, hay que dirigirse SIEMPRE hacia abajo. El motivo es muy simple: cada kilómetro que desciendes la temperatura aumenta tres grados. Hacia abajo pronto hubieran encontrado agua potable; leña para calentarse y hacer señales; peces, insectos, reptiles, etc.

Una vez fuera de la nieve, tardarían mas o menos tiempo en salir, pero saldrían seguro. Lo que se debe hacer en un caso parecido, es bajar hasta un curso de agua y seguirlo hasta la civilización. Ellos tomaron el camino que creían más corto; pero era también el más peligroso.

Todo esto, dicho por supuesto desde el más profundo respeto y admiración por los supevivientes.

Javier (España)