Saturday, June 6, 2009

Si, quiero vivir!

En estos últimos tiempos he estado reflexionando sobre qué queda en el fondo de nuestra tragedia en los Andes, qué es lo importante, qué es lo que trasmito cuando doy mi testimonio.

Creo que lo importante es el “Sí, quiero vivir!”. Es el grito que surge en los momentos más desesperantes cuando sepultados por la nieve o en las situaciones más límites, dijimos, “Sí, queremos vivir!”.

Y ese “Sí quiero”, es un hacerse cargo de la situación, es no dejar que el destino nos llevara de un lado al otro, es no dejar que el tiempo, la nieve y el frío nos terminaran de sepultar en el olvido. En esas situaciones límites no dejamos que la adversidad nos derrotara y dijimos que “Si, queríamos vivir”.

Pero no estábamos solos, el sí quiero individual se transformó en un “Sí, queremos” y se hizo más fuerte que la montaña. Solos no lo hubiéramos hecho y cuando decimos “si quiero” lo hicimos apoyados en los demás, que también decían lo mismo.

Allí, sepultados por la avalancha de nieve, a punto de morir dije “sí quiero, me hago cargo, y trabajé para salir.” Pero por otra parte, ese “si, quiero”, no nos distingue de otras personas, surge de nuestro instinto más básico, y esto convencido de que cualquiera en nuestra situación, hubiera dicho lo mismo.

Eso nos pasa después en nuestras vidas. En distintos ámbitos la vida nos ofrece innumerables oportunidades donde debemos dar un paso al frente y hacernos cargo de lo que nos pasa.

Esto no quiere decir que los que no salieron de la montaña no querían. Todo lo contrario, muchos de ellos también dijeron que sí, que querían vivir. Pero lamentablemente no era su momento y murieron. Porqué ellos y yo no, eso no lo sé. Estoy seguro de que en muchas ocasiones, aunque queramos, no podemos, pero igual debemos hacernos cargo de la situación y tratar de salir. Pero cuando no podemos, también es importante aceptarlo y entregarnos, con la tranquilidad de que hicimos todo para salir.

8 comments:

Jaume Pubill said...

Hola: Soy catalán pero vivi 8 años en Uruguay. Ahora hace años que estoy de nuevo en cataluña, pero casado con una uruguaya. . Llegué en el 76 a Uruguay y enseguida me entregaron el libro VIVEN para que lo leyera. Desde entonces que los tengo muy presentes y tengo un montón de preguntas siempre por contestarme. Seguro que ni ustedes ni nadie me las pueden contestar. pero da igual.

Hace un par de día llegó mi suegra de Uruguay y me trajo el libro La sociedad de la montaña. Empecé a leerlo y me enganchó.
Dexcubrí tu blog y te aseguro que entraré a menudo porque me encantará, seguro, ver lo que escribes..
Un abrazo grande desde Catalunya

miguel said...

hola pedro
gracias por seguir compartiendo este momento de tu vida. Me parece muy bueno y fuerte lo que decis y lo puedo entender. "Si quiero vivir. ME HAGO CARGO, y trabajé para salir". No todos podemos decir esto, debemos estar dispuestos y encontrar de alguna manera, (en mi caso ponerme en manos de Dios) me hice cargo como decis y trabajé mucho. Porque a unos nos toca seguir viviendo y a otros no, no lo sabremos nunca (es la ley de la vida). Pero tu tienes una diferencia con nosotros, vos vivistes la muerte, te abandonastes en paz(ese momento celestial que tu constastes) y al instante cuando te rescatan del alud, te aferrastes mas que nunca a la vida.
Nuevamente gracias Pedro porque a muchos nos ayudas a trabajar, para ser mas fuertes en esta vida que nosotros la hacemos tan complicada. Un abrazo
Tu amigo Miguel

Erika Fernanda Lozano said...

Cuan importante es la actitud en los momentos dificiles.

Muy bueno este post. Me encanto. Gracias Pedro, siempre!

Saludos desde TX

Erika

norma arbilla said...

Qué buen post, Pedro!!
Escuchándolo dan ganas de seguir dándole batalla a las dificultades que día a día se nos presentan en la vida.
Gracias,
Norma

Haifa said...

Pedro:

La verdad que el ser humano es increíble, no? que bueno que se hayan mentalizado todos para querer salir y poder vivir, ya que acompañados era distinto y gracias a eso pudieron hacer el milagro.
La montaña tiene una energía única, yo jamás tuve malas experiencias con montañas, ya que como mucho me animé a subir a un cerro porque les tengo un respeto que no sabría como explicar.
En ese famoso viaje del que te hablé en Cordoba, tuvimos que dormir arriba de un cerro y yo no pude pegar un ojo, sentía como que estabamos aislados del mundo y tenía terror de que nos pasara algo y no pudieramos volver. Te repito, jamás tuve una mala experiencia, pero la energía que tienen esos lugares por lo visto a mi me super intimidan. Para colmo esa noche estuvimos rodeados por unos zorritos porque se había muerto una vaca y la estaban rondando jaja, que cobarde soy!!!!.
Gracias por compartir con todos tu experiencia de vida.
Un abrazo!

PD: no se si te interesa, pero el 3 de julio va a haber una reunion de bloggers, ya es la segunda que organizo, la primera fue el año pasado y hasta ahora somos 21 los que confirmamos que vamos. Si querés venir, mandame un email: melurey83@gmail.com

Anonymous said...

cada vez que leo alguna parte del libro "la sociedad de la nieve" siento una gran confianza en mí,me dan ganas de salir a delante,a pesar de que estoy sola en una cuidad tan grande como bs as,me doy cuenta de todas las cosas que hice por mi misma y cuanto crecí y puedo seguir logrando.
eso es lo que produce en mí esta historia señor algorta...ganas de vivir,de saber que a pesar de todo los inconvenientes que uno pueda tener , siempre podemos seguir adelante.
sé que ustedes sufrieron mucho..nadie más que ustedes lo saben...pero desde lo más profundo y con todo mi respeto dejeme decirle que este suceso deja muchas enseñanzas a jovenes como nosotros, que luchamos por nuestro futuro y por ser felices todos los días

Anonymous said...

Al estar compartiendo éstas cosas tan importantes, trágicas y a la vez milagrosas; nos estás enseñando a todos a crecer como personas, en especial a apreciar cada momento junto a nuestros amigos y familiares. Por ótro lado a decir, (si quiero) si quiero vivir y si quiero salir adelante.. Me gustaría saber cómo era la vida en la montaña, sin nada que comer; gracias a ésto teniendo que comer a los cuerpos muertos de tus amigos...
Mil y mil gracias por permitirnos dar un paso adelante en nuestras vidas.

joaquin.chc@gmail.com said...

Hola Pedro, ¿cómo estás? Soy un español que en 1977 (cuando tenía 10 años) leí por primera vez el relato de su experiencia en Los Andes. La lectura de "VIVEN" me marcó, descubrí hasta qué punto puede llegar el sufrimiento y ,a la vez, la grandeza del ser humano.
Sé que solo los que vivieron ese gran drama en primera persona saben lo que significa estar 72 días perdidos en mitad de la Cordillera en unas condiciones tan extremas. Pero les aseguro que su ejemplo de entrega, compañerismo y fe han servido de ayuda a mucha gente a lo largo y ancho de todo el mundo. El ejemplo que dieron todos: los que pudieron regresar de las montañas y los que no. Y también sus familiares.
Un abrazo y gracias por ayudarnos a superar nuestras particulares travesías.
Joaquín.