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El libro de Pablo Vierci fue presentado en Punta del Este. Yo no pude ir, pero me enviaron esta foto que me parece impresionante. La quería compartir con Ustedes.
We had an airplane crash in the Andes Mountains 36 years ago. Now I´m talking about it. I´ve started to walk. And these are the thoughts as I walk./ Estuve en un accidente aéreo en los Andes hace 36 años. Ahora he empezado a hablar. He empezado a caminar, y estos son mis pensamientos mientras camino.
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El libro de Pablo Vierci fue presentado en Punta del Este. Yo no pude ir, pero me enviaron esta foto que me parece impresionante. La quería compartir con Ustedes.

Este es un homenaje para Nando, Roberto, Tintín y para todos los que en la vida suben montañas.
Post Data: Mientras escribo esta entrada, leo en los diarios sobre la muerte del guía Federico Campanini y de una expedicionaria italiana en la cumbre del Aconcagua, cuyo cuerpo aún no pudo ser recuperado. Tres más expedicionarios fueron rescatados con vida a más de
Quiero agradecer a Jorge Oviedo que ha publicado una nota mía en el suplemento de Economía y Negocios del diario La Nación del día de hoy, titulada justamente “En tiempos difíciles se necesitan liderazgos colectivos”.
En este año he escrito 66 entradas, un poco más de una por semana en promedio.
El periodista Leonardo Hackendorn me preguntó, para la revista “Plena” de Montevideo, qué podía decir del “Sentido de la Vida”. Y esto es más o menos lo que le contesté:
En el caso mío, lo que me mantuvo con vida fue ese instinto de supervivencia de vivir un día más, sabiendo que mientras había pequeñas posibilidades de salir teníamos que hacer todo lo posible para seguir viviendo. En una de esas, lo lograríamos.
Hoy me pregunto en qué me afectó la montaña, me ha ayudado a encontrar el sentido de mi vida?. La respuesta no es fácil, durante años no la tuve. Creo que para contestar esa pregunta debo mirar para atrás, y ver todo lo que he vivido. Nuestra montaña del 72, los años de trabajo que le siguieron, la familia que hemos construído, nuestros amigos, nuestros hijos, todos a quienes hemos amado y nos han amado, todo eso nos da sentido y nos proyecta hacia el futuro. Por eso creo que el sentido de la vida no es solo un proyecto ambicioso y eventualmente idealizado, es más bien la proyección hacia el futuro de todo lo que hemos hecho, dado y recibido en nuestra vida y la capacidad y decisión de ir cargando esa mochila con más cosas.”
Hacía tiempo que no podía ir a una de nuestras reuniones anuales ya que al vivir en Buenos Aires, siempre estaba complicado. Por suerte, este año pude ir, y la verdad es que fue una lindísima reunión. Mucho más tranquila y sobria que la de años anteriores. El tiempo no pasa en vano, ya estamos más serios y maduros!
Por suerte el otro día nos abrazamos y nos reímos mucho de esa situación.
Hace 36 años, un día como hoy, fuimos rescatados de los Andes. Hacía 72 días que nos habíamos estrellado con el avión de la Fuerza Aérea Uruguaya. Estábamos literalmente sobreviviendo.
Hablar sobre la montaña me ha llevado a conocer gente increíble. Uno de ellos es Hugo, quien ahora vive en Buenos Aires, pero en 1972 era uno de los Navegantes del Fairchild FH227 N° 571 de la Fuerza Aérea Uruguaya. Hugo hizo el viaje anterior del mismo avión que se accidentó en los Andes el 13 de octubre de 1972, llevando a un grupo de jubilados a Asunción y a las cataratas del Iguazú. Como él había viajado a Asunción, nuestro viaje le tocó al Navegante Martínez.
Me encontré con Juan, quien había sido Jefe de Ventas en una de las empresas donde trabajé. Acaba de quedarse sin trabajo, está tratando de reorganizar su vida y conseguir una nueva ocupación lo antes posible.
Nando Parrado me invitó a una de sus charlas y fui con todo entusiasmo para escuchar de su propia voz la narración de su epopeya y además para aprender de él como conferencista. Aunque parezca increíble, yo nunca lo había escuchado. De su impresionante caminata, sabía lo que había leído, pero él nunca me la había contado. En realidad, cuando salimos de los Andes, nos lo habrá contado, pero eso no lo recuerdo, teníamos otras cosas en la cabeza.
Hace ya varios años, cuando intentaba no darle importancia a lo que nos había pasado en la cordillera, alguien me llamó diciéndome que el grupo “Viven” había ganado el premio al “Sentido de la Vida” y me preguntaron si yo estaba dispuesto a ir a recibirlo.
Elina, es una de mis “Viejas Amigas”. Me contactó hace un año a través de la página “Viven”, y esto es la transcripción casi textual de nuestra conversación. Gracias Elina por estar de acuerdo en que la publicara, eres una mujer muy valiente.
Hoy me considero una persona privilegiada con tantos amigos y familia alrededor mío.
Pero y vos? Como te tomás la vida? y cómo sos ahora?
Cariños, Elina.
Nos conocimos en el 71, no fuimos compañeros en el ingreso, yo hacía economía,............de todas maneras, es seguro que nos conocíamos en el viaje y vos vivías en la calle Núñez, pero que hacía yo en el 60?...........................
Después me fui al Uruguay, y en octubre del 72 me caí en la montaña...........................contame cómo te enteraste de que yo estaba en el avión, con quién lo compartiste, cuando supiste que volví, porqué no me llamaste, o lo hiciste y no te di bola?
Después del accidente, volví a la Argentina, y estudié en la UBA. En el 74 me casé con Noelle, con quien sigo casado y tenemos una buena pareja, y tenemos 3 hijos, que increíblemente, todos viven en España. Es mi montaña de ahora.
Estudié, me puse serio, trabajé en un banco, me fui a USA y saqué un MBA en Stanford. A la vuelta hice Corporate Life, fui gerente general de Quilmes, me fue bien, me fue mal, me fue bien, me fue mal, en total, me fue muy bien. En el 2003, con lo que nos dejó la crisis, nos compramos un campo en Uruguay y hoy nos ocupa parte de nuestro tiempo y nos gusta mucho.
Trabajé en varias empresas, Siderca, Quilmes, Peñaflor, Campo Frío y últimamente en Gancia, de donde me retiré hace dos meses.
Justo me tomás en un momento muy especial de la vida. Estoy abriendo mi cordillera nuevamente, incluso estoy dando charlas y realizando actividades en base a mi experiencia profesional y mi montaña. Estoy abriendo esa muralla que puse que me permitió hacer una vida normal, estudiar, trabajar y llegar hasta aquí. Y estoy dejando crecer a la montaña. Por eso me interesa saber qué pasaba a mi alrededor con la gente que me conocía en aquella época y con las murallas que construí después y que hoy de alguna manera también forman parte de mi experiencia. Creo que no podría haber hecho todas las cosas que hice con las defensas bajas. Pero bueno, en eso estoy, mirando para adentro, y me encantaría que nos pusiéramos al día y me cuentes qué pasaba en esa época.
Cariños,
Pedro
Fuiste en el 60 porque me quisiste acompañar hasta casa. Yo también alguna vez pregunté que me había perdido especialmente cuando las cosas se ponían muy violentas y no tenia idea de porque había llegado todo a ese punto oscuro, sin salida.. Pero that's life. Un camino se abre y automáticamente no se puede estar en el otro.
Cuando te caíste en la montaña estaba embarazada de la primera hija. Esos meses hasta Navidad del 73 sufrí mucho, en silencio, muy sola. Deseaba mucho que no te hubiera pasado nada, que milagrosamente aparecieras. Devoraba los diarios. El día que aparecieron ya tenia panza de 8 meses, sólo me podía sentar en la cama como un Buda. Me acuerdo del vestido que tenia puesto. Yo le tenía miedo a mi marido, especialmente a sus celos, (en ese entonces ni me daba cuenta de su alcoholismo). A pesar de eso, cuando dieron la noticia, en TV blanco y negro lloré y lloré sin parar, sin importarme nada de lo q él pudiera pensar. Me alivié, me serené. El final de mi embarazo fue como flotar en el agua. No sabía a donde llamarte, además yo era alguien de tu pasado y me imaginaba que todo eso era mucho para digerir como para q encima te esté llamando. Pero estoy segura que tuviste una red de gente, invisible para vos, como fui yo en aquel momento que temblamos y nos emocionamos más de lo q se puede describir.
Me casé con ese chico que me invitó a salir. Me llevaba” puesta " como dicen los chicos ahora, Me podía. Armamos una vida juntos, yo era la típica persona para estar al lado de alguien como él. Me dejaba tratar mal. Perdí mi embarazo a los 13 días de casada. Seguí casada. Las cosas malas pasaban, había disculpas de por medio y.. ..vuelta a empezar. Y él de nuevo súper cariñoso. Hoy Tengo 3 hijos, 2 nietas. Ya ves, yo también tuve mi montaña que escalar, llegar a la cima, tomar oxígeno y volver a bajarla. Aprendí muchas cosas, por empezar, a no ser rencorosa, a admitir que las cosas pasan por obra del destino en un sentido amplio pero que yo soy la única responsable de mis actos y de lo que decido aceptar como forma de vida.
En el '90 me fui de mi casa con mis 3 hijos. Eso hizo que mi marido tocara fondo. Buscó ayuda en Alcohólicos Anónimos. Al año volvimos a vivir juntos. Todos en la familia tuvimos que aprender a vivir otra vida. Se hablaba más, había tensiones pero no había violencia. La guita empezaba a alcanzar. Así fueron 5 muy buenos años hasta q murió. Por suerte para esa época yo ya estaba re bien establecida con los seguros. Le puse mucha energía al trabajo y dejé de lado a mis hijos por darles estabilidad material. Lo pagué bastante caro. Mucha rebeldía de ellos y yo sin entender muy bien que hacer. Sin embargo ahora han encontrado su equilibrio. Cada uno lleva una vida distinta a la del otro. Ellos me han enseñado a ampliar mi mente, a aceptar formas de vida que eran inexistentes para mí. Nos queremos mucho, nos respetamos, nos visitamos.
Uf….. ya me cansé, Eso de contarte mi vida me agota, me hace mirar para atrás más de lo q quería. Sigo otro día.
Besos, Elina.
Volviendo al tema, creo que nos veíamos en el 70, que fue el año en el que yo iba al Salvador, en el 71 y 72 viví en Uruguay, hasta que tuve el accidente entre octubre y diciembre del 72.
Alguien me había dicho que habías abandonado la Universidad y casado. No me acuerdo quien.
Volviendo a nuestro encuentro en el Colón, por tu embarazo podés deducir la fecha. Sí recuerdo que nos encontramos, no soy conciente de haber sido tan antipático, pero no es la primera vez que me pasa, la gente me dice que soy muy distante, y no se si fue de siempre o tiene que ver con mi muralla protectora del accidente.
Lo que sí te cuento, es que mi historia yo siempre la viví como algo muy normal, algo que me había pasado pero que no me transformaba en algo superior ni mucho menos. Siempre la menosprecié y durante años me molestó que me la trajeran, y de hecho, casi nadie en estos 35 años se ha animado a hablarme de ella. Por otra parte, cuando yo hablaba, la gente se ponía incómoda. Recién ahora me estoy reencontrando con ella, la estoy dejando crecer y dándome cuenta lo singular que ha sido. Por otra parte, yo nunca me morí, estuve 72 días viviendo bajito, pero para los demás, es mucho más impresionante, porque volvimos de la muerte. Cuando fui a Chile, fui a ver una novia, que cuando llegué, ya tenía otro, imaginate que situación para ella, no tanto para mí.
Tu ya estabas casada y embarazada por segunda vez, cómo te enteraste que yo estaba en el avión si ya no nos veíamos.?
Y por último, cómo se te ocurrió escribirme a la página Viven............recién ahora estoy chequeando esos mails. Perdón por las preguntas, me agarraste en la etapa del revisionismo.
Besos, Pedro
Lo del Colón (1975): no sentí que estabas distante por tu personalidad. Me imagine que ni podías hablar del tema del accidente, que te molestaba q la gente te dijera algo sobre eso. Ahora me acuerdo que te dije algo como “Pedro, me alegro tanto que estés vivo”. Me miraste, dijiste gracias y te fuiste. Siempre pensé que aunque vos creas que estabas viviendo algo normal, estabas en estado de shock, que me parece lógico para poder sobrevivir tal situación. Lo tomé como que estabas distante por tu personalidad habitual, No eras así cuando te conocí. Eras afectuoso, amable, tímido, sensible, pero nunca distante.
Ya ves las murallas, protectoras o no, no duran para siempre; la tuya la usaste en esa época pero ahora ya la estás derribando. Si no ni soñando estaríamos hablando de los efectos del accidente.
Llegué a la página de Viven una de esas noches en que todo el mundo se va a dormir temprano. Me puse a googlear nombres, me pregunté qué habría sido de vos. Aparecieron cosas de Quilmes que no entendía nada y de repente la Página!!! Pensé, si contesta o no, es el destino.
Me alegra saber que estás rehaciendo ese rompecabezas. Me alegra por mí también. Era un agujero que tenia en mi vida. Otro día sigo con otro capítulo.
Y vos, contame cómo se te va armando el rompecabezas del accidente, los años q siguieron, los hijos, si fuiste un padre presente o si la Corporate life te comió vivo.
Cariños, Elina
Estuvimos 15 de los sobrevivientes en la presentación del libro de Pablo Vierci “La Sociedad de la Nieve” en el Colegio Stella Maris, a donde hacía 36 años que no iba.
Estamos viviendo tiempos tubulentos.
No paran de llegar malas noticias, lo que creemos que está bajo control, de golpe deja de estarlo y se transforma en un nuevo foco de tormenta. Los sistemas fallan, los planes son insuficientes y los planes alternativos fracasan antes de poder implementarlos. Nadie tiene el panorama completo, ni las máximas autoridades ni el hombre de la calle. Tienen visiones diferentes y enfrentan urgencias distintas. El tiempo apremia pero lo que era importante ayer ha dejado de serlo, hoy hay otras prioridades. Por otra parte la autoridad está desbordada, es limitada y además, cuando se quiere ejercer, limita.
En estas circunstancias, son necesarios nuevos liderazgos. Gente que desde su propia fortaleza y sus debilidades de un paso al vacío, un paso adelante, y haga un contribución significativa a resolver la crisis. Pero en estos casos, no hay una persona o una sola organización que se pueda hacer cargo de todos los desafíos que implica una situación tan compleja. Ya no importa quién está a cargo, quién debería liderar, lo que importa es que las funciones de liderazgo se ejecuten. Porque en estas situaciones aparecen los liderazgos colectivos, donde las distintas personas hacen una contribución significativa, donde los grupos o las sociedades ejecutanla función de liderazgo, es decir, se establecen metas y objetivos, se asignan responsabilidades y se alinea la tropa.
Y para eso se necesita transparencia, confianza, profesionalidad y mucho trabajo.
Lo anterior es producto de un trabajo del Center for Creative Leadership referido al tipo de liderazgo que surgió luego del paso del huracán Katrina por Nueva Orleans. Creo que se adapta muy bien a la situación en la que vivimos nosotros en los Andes y ayuda a explicar el tipo de liderazgo que se necesita en situaciones complejas. Se aplica increíblemente bien ya que nosotros en Los Andes fuimos claramente un caso deLiderazgo Colectivo.
También se aplica al mundo que vivimos hoy. Yo no tengo la solución a la crisis ni mucho menos. Yo solo digo que he pasado por situaciones muy difíciles en mi vida, y que de las crisis podemos y debemos salir fortalecidos. Porque se puede. Pero también es un llamamiento a que cada uno ocupe su lugar y haga esa mínima contribución significativa, y aunque no tenemos todas las respuestas, tengamos confianza de que vamos a salir. Aceptando lo mal que estamos pero sabiendo que vamos a salir adelante.
Con transparencia, confianza, profesionalidad y mucho trabajo.
Desde que empecé a caminar y a hablar de nuestra tragedia de los Andes aprendí algunas cosas.
Mi circunstancial compañero de viaje quedo impresionado cuando le comenté que yo era un speaker de "Experiencias de Sobrevivencia". "Claro", me dijo "sobrevivientes de la crisis financiera". Cuando le conté de qué se trataba, no lo podía creer. Abrió sus ojos y con la cara llena de excitación me dijo, "los del equipo de rugby?"
Estaba entusiasmadísimo. Me dijo que nosotros éramos un mito, como Shackleton, como los astronautas que fueron a la luna y que exploraron lo desconocido, acercando la luna a los seres comunes. Casi como Indiana Jones!!
Bueno amigo, lo nuestro es extraordinario sin duda, (aunque no nosotros), pero experiencias limite siguen habiendo. En este mismo momento. Si no, piensa en Ingrid Betancourt, hasta hace poco estuvo secuestrada en la selva y rodeada solo de "verde" por más de 7 años. O en otras historias que ahora no conocemos pero que algún día saldrán a luz.
De todas maneras, rescato lo místico, lo que está por encima de nuestras historias individuales. Lo que hace reflexionar a la gente de la enorme capacidad del ser humano para superar sus propias montañas. Lo nuestro fue tan límite, que quién nos escucha nos siente cerca, nos da autoridad y nos cree. Mi amigo de vuelo me decía que él tenía dificultades para comunicarse pero que creía que lo nuestro era una enorme herramienta para "abrir corazones".
Justo ayer escuché una parte de una entrevista a Alfredo Barragán, el Capitán del Atlantis, quién con 4 amigos atravesó el océano Atlántico en
Bien Alfredo, linda frase de verdad.

En estos días se cumplen 36 años de la fecha en que nos caímos en los Andes. Es mucho tiempo. Los recuerdos están borrosos, el tiempo ha pasado.
Como parte de la campaña de lanzamiento del libro “La Sociedad de la Nieve” de Pablo Vierci, que será publicado a fin de octubre, fuimos convocados por la Revista de La Nación y el diario El País de Montevideo para una entrevista grupal y tomas fotográficas.
En los próximos días, Noelle y yo vamos a hacer un viaje a Corrientes, en el noreste de
Por eso me importa mucho este viaje, los tres años que vivimos allí fueron fantásticos, tanto en lo laboral como en mi vida personal y familiar. Ahora vuelvo a terminar una tarea incompleta, a agradecerle a los correntinos lo bien que nos trataron aquella vez y a contarles toda la historia.
Es una pregunta recurrente, qué opino yo de “Viven”, el libro y la película.
El libro creo que es muy bueno. Fue hecho con nuestros testimonios tomados apenas salimos de la montaña, con nuestras experiencias frescas, recién sufridas. No tuvimos mucho tiempo para elaborar lo sucedido, para acomodar nuestros pensamientos. Tal como lo sentíamos cuando salimos, se lo contamos a Read.
Lo lamento por mis lectores en inglés, pero la verdad es que continuar escribiendo mi blog en 2 idiomas es un esfuerzo que a esta altura me es difícil justificar.
Hay un par de razones por el cual comencé escribiendo este blog, al principio, sólo en inglés. Por un lado me obligó a practicar mi inglés y durante 9 meses fue un ejercicio formidable. También fue un gran esfuerzo para mis amables y pacientes editoras a quienes agradezco un montón.
Pero me he dado cuenta de que no es lo mismo escribir en la lengua materna de uno que en otro idioma. Al escribir en inglés pierdo la espontaneidad y la frescura de quien escribe en su lengua materna. Por otra parte, cuando traducía al español desde mi limitado inglés, el español también me salía neutro, sin los matices, como si el español también fuera mi segundo idioma. Lo que me valió algunas críticas por mi pobre escritura.
Pero hay otra razón que también creo que es importante. Para mí, escribir este blog no fue un proceso simple. Es parte de mi reconciliación con
Pero ya no lo necesito más. Nuevamente, lamento que algunos no me podrán seguir, les pido disculpas (aunque no se si me entenderán), pero fue una etapa y encaro la próxima con más energías y frescura, escribiendo solo en español.
On very few occasions has someone brought the
“Oh no”, I thought, “here comes this guy with some unexpected complaint”. “What is it?” I said.
“Well Mr. Algorta, the boys are afraid of you”.
“Of me?” I could not believe my ears. My management style was not the one that could inspire fear. “What is going on? Why do you say that your people are afraid of me?”
“Well Mr. Algorta, they say that you might bite them”.
El Jefe del Sindicato
“Oh no”, pensé, “Aquí viene esta persona con un reclamo fuera de lugar”
“Qué pasa?” le pregunté.
“Lo que pasa es que los muchachos le tienen miedo”
“Miedo de mi”? No podía creer lo que escuchaba, mi estilo justamente no era uno de generar miedo. “Qué está pasando? Porqué dice que los muchachos me tienen miedo?”
“Y Sr. Algorta, tienen miedo de que Usted los pueda morder”
Surfing the web, I found published this American Psychological Association article. I don’t know if it is very scientific or not, but it says something I always wondered about: why is that after going through such an ordeal, we are in such good mental health? How is that we don’t show any long term psychological effects like anxiety, depression and post-traumatic stress? How is that we don’t have nightmares? How is that we were able to put the mountain into our backpack and continue our life journey? I’m sure that this is not what our people expected when we were rescued after 72 days surviving in the mountain. They probably thought that we were going to carry our tragedy painfully through all our lives. But, we didn't.
Actually, the article doesn’t explain why. It simply states what I always said: airplane crash survivors can do OK, and we are doing OK, and living normal lives! I have explained our recuperation and mental health as part of our resilient process, but maybe there are other explanations too. Who knows.........
SUPERVIVIENTES DE ACCIDENTES AEREOS SE ENCUENTRAN CON MEJOR SALUD MENTAL QUE VIAJEROS FRECUENTES QUE NO HAN TENIDO ACCIDENTES, DICE UN ESTUDIO
Navegando en la web, encontré este artículo publicado por la Sociedad Americana de Psicología. No se si el artículo es muy científico o no, pero trata sobre algo que yo siempre me pregunté. Cómo es que después de haber pasado por semejante tragedia gozamos de tan buena salud mental? Cómo es que en general no mostramos ninguna clase de efectos sicológicos de largo plazo como ansiedad, depresión u otros efectos post traumáticos? Cómo es que ni siquiera tenemos pesadillas con la montaña? Cómo es que la hemos podido meter en nuestras mochilas y continuar el viaje de nuestras vidas? Estoy seguro que esto no era lo que esperaba nuestra gente cuando nos rescataron después de 72 días sobreviviendo en la montaña. Estoy seguro de que pensaron que íbamos a cargar una pesada y dolorosa mochila durante toda nuestras vidas. Pero no fué así.
En realidad, el artículo no contesta porqué. Simplemente constata que los sobrevivientes de accidentes aéros pueden andar bien, y nosotros hemos andado muy bien, y viviendo vidas normales. Yo explico nuestra capacidad de recuperación y salud mental como parte de un proceso de resiliencia. Pero puede haber otras explicaciones también. Quién sabe.....