Wednesday, June 15, 2011
Entrevista en Valencia, España
Monday, November 29, 2010
Wednesday, October 13, 2010
Hace 38 años, un 13 de Octubre (*)
Hace 38 años, un 13 de octubre, nos estrellamos en un avión al cruzar la cordillera de los Andes. Este 13 octubre, nos encuentra a la espera de que los 33 mineros salgan de su entierro en el desierto de Atacama.
Nosotros sobrevivimos más de 70 días a cielo abierto, perdidos a más de
Los mineros han pasado también casi 70 días, perdidos en el fondo de la montaña, sin poder ver la luz del día. Seguramente lo peor fueron los primeros 18 días en que no sabían si los encontrarían o no, en que es muy probable que se sintieran que estaban solos y en que, como nosotros, debieron racionar sus alimentos sin saber si alcanzarían hasta que los rescataran. Después, una vez establecido el contacto, con el cordón umbilical con el mundo exterior, la espera activa y militante, ocupándose de estar lo mejor posible, haciendo todo lo que debían hacer para mantenerse lúcidos, en control de la situación y preparándose para el rescate.
El aniversario de nuestro accidente nos obliga a mirar para atrás y recordar el espanto de la tragedia y a nuestros amigos que no volvieron. Pero también nos obliga a recordar que han pasado ya 38 años y que los 16 que sobrevivimos la montaña seguimos hoy vivos y sanos y hemos hecho vidas normales, con éxitos y fracasos, con buenos y malos momentos. Porque hemos podido vivir mucho más tiempo después de la montaña. Mirando para atrás, el accidente en Los Andes y la experiencia de sobrevivencia, si bien todavía está en nuestra memoria, ya son imágenes borrosas y relegadas por todas las experiencias que en estos 38 años hemos vivido. Las familias que hemos construido, nuestras esposas a quienes algunos todavía no conocíamos, los hijos que no teníamos, nuestros trabajos posteriores y todo lo que hemos hecho y amado, hace que el accidente en Los Andes visto 38 años después, pase a ser solamente algo más que un incidente en nuestras vidas.
Estoy seguro de que cuando salimos de la montaña, nuestros padres, junto con la enorme emoción de recuperarnos con vida, tenían la gran angustia por lo que nos pasaría después en la vida, qué fantasmas nos perseguirían por la experiencia límite que nos había tocado vivir. Estos temores no se cumplieron y gracias a ellos y a toda la gente que en distintas etapas nos ha dado el cariño y la comprensión, no hemos tenido las pesadillas que algunos preveían.
Espero que dentro de muchos años, los mineros que hoy están saliendo de su agujero, puedan recordar estos momentos con mucha paz y haberlo casi olvidado. Y que puedan recordar sin estremecerse los momentos de angustia en la mina y también los momentos intensos que vivirán próximamente. Los momentos del reencuentro con sus seres queridos, la necesariamente difícil adaptación a vivir nuevamente en familia, la adaptación a ser de golpe personas requeridas por los medios de comunicación y los estudiosos del mundo. Seguramente se harán películas y se escribirán libros, la gente conocerá el nombre de algunos de ellos, los veremos por televisión contando su experiencia, lo que sintieron, lo que hicieron, lo que vivieron.
Pero por suerte, todo eso pasará y tarde o temprano volverán a su rutina, deberán enhebrar nuevamente el hilo y la aguja de la vida normal, en silencio y en soledad, y tendrán la opción de hacer muchas otras cosas, de vivir el resto de sus vidas con mucha intensidad y volver a sus vidas privadas, para que dentro de muchos años, también puedan sentir que el recuerdo de su sobrevivencia en la mina se vuelve borroso y relegado por recuerdos mucho más intensos de todo lo que les faltaba por vivir.
(*) Nota publicada en La Nación On Line del día de hoy.
Sunday, September 5, 2010
Emoción en Chile

Tanto Coche, Moncho, Gustavo y yo, hemos entregado todo y hemos recibido todo. Quedamos impresionados por el trabajo técnico que se realiza, tanto por parte de los que perforan la montaña como lo que hacen los muchachos abajo y el manejo y apoyo sicológico a los mineros y sus familias. Realmente se vivía una emoción enorme en el Campamento Esperanza.
Nos encontramos con las familias en medio de un enjambre de periodistas y después tuvimos un encuentro reservado con los familiares de los mineros. Cada uno de nosotros dijo unas palabras. Dimos un mensaje esperanzador. Yo les dije que en realidad los que deberían estar allí eran nuestras madres, nuestras esposas y nuestras familias, que como ellos, nos buscaron sin perder las esperanzas por tanto tiempo. Y que en representación de ellos les dejabamos el abrazo más cálido que le podíamos dar.
Nos cantaron una canción que nos habían preparado como bienvenida y agradecimiento, en la cual hacían alusión a nuestro episodio, con la música de “Se va el caimán”, pero en vez de “irse para Barranquilla”, este caimán se iba para la mina. Cantamos típicas canciones chilenas, bailamos, nos abrazamos y también lloramos. Terminamos con el grito de “Ce hache i…….”, pero que esta vez terminaba con “Uruguayos de Chile!!”
Ellos saben que pese a que están en un momento de gran esperanza, todavía les queda mucho para trabajar, para sacarlos de esa mina y para que sus muchachos vuelvan a vivir una vida normal. También vimos la angustia apenas contenida por la espera interminable, la incertidumbre y la preparación para el encuentro.
Quedamos agotados, llenos de la emoción recibida y entregada, insolados por el sol abrasador del desierto, pero felices por haber llevado un mensaje de esperanza y amor, desde nuestra propia experiencia, desde nuestro testimonio, no desde la teoría, desde nuestras experiencia de vida.
Quedamos a disposición de la “alcaldesa”, de la Sra. Segovia, de la Sra. Barrios, de la hija de Franklin Lobo y su familia, ex jugador de futbol de la selección chilena de fútbol; quedamos a disposición de todas aquellas madres, padres, hermanas y hermanos, tías y abuelas viejitas, de las cuales en el fárrago del momento y la emoción, era imposible retener sus nombres, pero cuyas imágenes de luchadores del desierto nos llevamos grabados en nuestras retinas y nuestra memoria. No se si los volveremos a ver. Solo se que nuestro historia, mi historia, ha quedado metida, en esta historia no terminada, de los mineros atrapados en la montaña.
Wednesday, September 1, 2010
Vamos a Chile
Tengo una gran ansiedad.
Es una gran oportunidad de hacer un trabajo solidario y de llevar un mensaje de esperanza a las familias de los 33 mineros que esperan que los puedan sacar del agujero en el que están metidos a más de
Espero que ellos, allí abajo estén bien y resistan.
No se qué nos vamos a encontrar, pero el viaje me llena de ansiedad y emoción. El viernes tenemos una apretada agenda con las autoridades de Chile, y el sábado nos llevarán a la mina para un encuentro muy emotivo.
Ojalá salga todo bien.
Monday, August 23, 2010
Sobre los mineros en Chile
Entre otras cosas, le dije que lo nuestro era distinto, ya que nosotros podíamos ver el cielo y pensar en salir caminando. Ellos están enterrados en un pozo aunque ahora en contacto con el mundo exterior. Sin embargo la situación más parecida fue cuando nosotros quedamos atrapados por 3 días bajo toneladas de nieve cuando tuvimos un alud.
Creo que la parte más particular del reportaje se produjo cuando ella me comentó sobre las secuelas sicológicas que los mineros tendrán cuando sean rescatados de su agujero. Y yo le contesté que eso no me preocupaba mucho, ya que si finalmente eran rescatados como todos hoy esperamos, necesitarán ayuda, pero finalmente podrán reintegrarse a una vida normal. Estoy convencido que el ser humano se puede recuperar de las situaciones más complejas y nosotros somos una muestra de ello.
Monday, August 16, 2010
El cambio del desafío
Cuando caímos en la montaña, estábamos perdidos, sin saber qué hacer, sin saber donde estábamos ni si podríamos salir de allí.
Y lo primero que hicimos, fue recurrir a quienes tenían algo de autoridad. Pero la autoridad que teníamos en el grupo era muy débil. Como nosotros; tampoco sabían qué hacer, estaban perdidos, ni sabían si íbamos a poder salir de allí.
Quien tenía la autoridad formal no podía dar respuesta a la magnitud de los problemas que enfrentábamos. El tenía la autoridad para organizar un viaje a Chile, tenía la autoridad para organizar un gira de rugby, para enfrentar adversarios humanos y con reglas establecidas. Con un objetivo claro y conocido.
Pero ahora, caídos en el medio de la montaña, con sobrevivir como único objetivo claro, su autoridad no alcanzaba y nos remitía al desafío pasado, no al que estábamos enfrentando en ese momento.
Lamentablemente, él murió en una avalancha y no puedo ejercer el liderazgo adaptativo que la situación requería. Allí, nada era como estábamos acostumbrados y hubo que empezar de nuevo, a preguntar, a experimentar, a cambiar nuestros hábitos, a desafiar algunos valores y dejar ir algunas creencias culturales.
De esa manera fuimos progresando, aprendiendo a vivir en la montaña, y manteniendo esa fe inquebrantable de que en una de esas, íbamos a salir y que tenía sentido vivir lo que estábamos viviendo. Y varias personas, con o sin autoridad, desde sus fortalezas y debilidades relativas fueron haciendo aportes sustantivos para que el grupo pueda progresar y mantenerse con vida.
Saturday, August 7, 2010
Carta desde Barcelona
Hace un par de semanas tuve el placer de estar contigo en el Colegio Lafarga en Barcelona escuchando tu historia e inmediatamente después de hacerte al final, en un aparte, una pregunta sobre aquella reconciliación que mencionaste varias veces decidí escribirte. Me propuse escribirte para contarte qué aprendí de tu relato y he dejado pasar unos días para dejar que la memoria repose y evitar dejarme llevar por impresiones precipitadas.
Me gusto mucho tu intervención por la autenticidad aunque cuando comenzaste a explicar cuestiones de comportamiento grupal y liderazgo me temí que terminaríamos en una conferencia de management cosa que afortunadamente no ocurrió. Me asombraron mucho ciertos silencios a primera vista injustificados hasta que comprendí que en tu honradez buscabas las respuestas que habías de dar a quien te preguntaba.
Te escribo a la vez con el ánimo de no dejar caer en saco roto muchas cosas que percibí como valiosas para mi propia vida y con el ánimo de que el reflejo de tus palabras en mi pueda darte alguna luz adicional.
Aprendí o reaprendí desde una nueva perspectiva hasta ahora desconocida varias cosas que estimo que son relevantes y que paso a contarte:
La primera cosa que aprendí es la importancia radical de la unidad de vida y de la humildad. Para lo primero es decisivo hacer un esfuerzo constante por integrar todas las experiencias vitales tanto buenas como malas para ir construyéndonos a nosotros mismos; para la segunda lo es el empeño continuado por conocernos a nosotros mismos, acogernos tal como somos y llevar a cabo un sincero esfuerzo por ser mejores día a día.
La segunda cosa fue el cariño que hemos de desplegar con los que nos rodean ya que, sin ser capaces de atisbar la profundidad de su interior, nunca sabemos cuánto necesitan de nosotros además de que tampoco sabemos cuanto tiempo estarán con nosotros. Esto nos ha de llevar a una actitud de entrega a los demás venciendo el peligro de adoptar una egoísta postura de aprovechamiento oportunista.
La tercera cosa es lo definitivo que es Dios en nuestra vida. No me gustó la contraposición de la acción de Dios y la acción humana en el éxito de la supervivencia a la montaña. En todo caso es un regalo del Altísimo. Desde mi punto de vista en la raíz de la lucha de los hombres por ser mejores, esto empieza con la supervivencia, está el mismo Dios impulsando nuestras acciones: sin El no podemos nada valioso. En todo Dios pone el 100% pero nos pide que también nosotros pongamos el 100%.
Muchas gracias por decidir salir a buscar la reconciliación. Aunque no lo procuraras a mi me has ayudado.
Un afectuoso abrazo
Julio Vecino Gravel
Thursday, July 15, 2010
Cuenta Pendiente
Este camino, (interior y exterior), que he emprendido hace unos años, me ha llevado a visitar y reconocer gente y lugares que estaban conmigo cuando caí en Los Andes, y que después han quedado guardaditos en mi mochila, junto con los recuerdos, por muchos años.
Una parte de este recorrido, me lleva a mostrar el otro lado de la montaña, a testimoniar lo que vivimos allí arriba y lo que he hecho con ello después en mi vida, a gente que por mucho tiempo sintió que de eso, “no se hablaba”.
Hoy este camino, me llevará de nuevo a Chile, al Colegio donde terminé mi escuela secundaria, al lugar donde mis padres y compañeros ofrecieron una vez una misa por el descanso de mi alma, cuando yo no estaba.
Me tocará hablar en el Colegio San Ignacio del Bosque, pero en un ámbito distinto, donde bajo el título de “Liderazgo Ignaciano” intentaré explicar porqué hace casi 38 años llegué tarde a Chile.
No he vuelto a ver a mis compañeros, salvo aislada y esporádicamente, pero esta oportunidad, y el reencuentro posterior con ellos, será una gran oportunidad de saldar una de mis cuentas aún pendientes.
Espero con emoción ese momento.
Tuesday, June 22, 2010
Con Esteban Pino
Mi amigo Claudio Mayling, me invitó a participar en un diálogo abierto con Esteban Pino, excombatiente de la guerra de Malvinas que curiosamente vive en Uruguay.
La reunión fue muy linda, más de 150 jóvenes amigos de las hijas de Claudio estaban presentes, más un grupo de “selectos” adultos.
Esteban dio su testimonio y después en forma intercalada fuimos construyendo sobre lo que decía cada uno, marcando coincidencias y diferencias. Lo más impactante para mí, fue escuchar de voz de Esteban lo que fue su vuelta de Malvinas, escondidos en un ómnibus al cual se le habían tapado las ventanillas para que los del exterior no los vieran, y cómo a partir de ahí, el recibimiento heroico que ellos esperaban fue transformándose en marginación y desprecio por la sociedad civil.
Qué diferencia con lo nuestro, que solo hemos recibido cariño, comprensión y contención desde que volvimos. Qué falta hace en Esteban y sus compañeros el aplauso sanador que nosotros recibimos cuando volvimos de la montaña!
Me impresionó que entre sus papeles de trabajo, Esteban tenía el diálogo mío con Diego Nin que fuera originalmente publicado en este blog con el título “Sobre Traumas y Monumentos”. Esteban me comentó que ha circulado profusamente entre los combatientes de Malvinas y que ha ayudado a varios de ellos a darle sentido a su experiencia.
Agradezco a Diego por nuestro diálogo de entonces y estamos, ambos, muy contentos que haya ayudado a otros a superar sus propias montañas.
Friday, June 11, 2010
En Olavarría con la Fundación Loma Negra
El otro día en Olavarría dije algunas cosas que nunca había dicho.
Una de ellas fue acerca de la importancia de la experimentación. Efectivamente, en la montaña estuvimos permanentemente experimentando cosas nuevas para poder adaptarnos mejor a lo que estábamos viviendo.
Y casi todos nuestros experimentos fracasaron, aunque hubo algunos exitosos que nos permitieron sobrevivir en la montaña. Por ejemplo, fracasaron nuestros intentos de salir caminando hacia el este, fracasamos en hacer fuego, intentamos pero abandonamos la idea de cocinar nuestra comida y fracasamos también con nuestras botas artesanales. Sí tuvimos éxito con nuestras máquinas de agua, con los anteojos de plástico para protegernos del reflejo del sol, con la bolsa de dormir para que nuestros caminantes duerman a la intemperie, con nuestra decisión vital de alimentarnos de nuestros compañeros muertos.
Todo esto me hace reflexionar sobre lo importante que es la experimentación en el proceso de adaptarse a nuevos desafíos.
Un tema aparte. En Olavarría tuve que hablar ante casi mil personas congregadas en el Teatro Municipal. Una reunión impresionante, dentro de las Jornadas para la Juventud organizadas por la Fundación Loma Negra. Mi amigo Juan Carlos Lynch subió a su blog un relato de la jornada. Realmente, un lujo, y el video con fotos que armó, me emocionó muchísimo.
Thursday, June 3, 2010
Carta de Marcela
Pedro,
Hoy participe de la Conferencia que diste en el Colegio San Felipe y me encanto por tu honestidad intelectual para contar tu historia.
Hace 4 años me diagnosticaron un carcinoma de tiroides y tengo esa misma sensación tuya. No me hago preguntas complicadas, hago lo que me dicen los médicos, me opere y trato de vivir todos los días trabajando para estar bien. Tan complicado y tan sencillo como eso, sin hacerme demasiadas preguntas. Es mi montaña.
Y creo que tu manera de contar la historia me impacto porque me hizo reflexionar sobre mi misma y sobre lo instintivo y puro que sale de la situaciones criticas en el ser humano. El razonamiento simple, lo egoísta en algun punto, uno quiere el grupo porque sabe que sin el no sobrevive, y esta bien que sea asi. Y todo los mecanismos instintivos de protección que nos ayudan a sobrevivir, no recordar, anclarnos en imágenes que no duelan y apartar de nuestra mente aquellas que sabemos que nos debilitaran y nos alejaran de nuestro instinto de supervivencia.
Gracias por ayudar a mi reflexión!! Magnifica charla y no dejes de hacerlo porque tenes mas de lo que creo vos mismo te das cuenta para aportarnos.
Marcela
Tuesday, April 27, 2010
Mi amigo Ignacio Rizzi
El otro día compartí una conferencia con Ignacio Rizzi, quien hace 20 años, cuando tenía 21, jugando al rugby en Francia quedó cuadripléjico. Apenas mueve sus brazos y se desplaza en silla de ruedas.
Conociendo a Pedro Algorta
Cuando me convocaron para ir a disertar a INRIVILLE (Córdoba) tenía la misma motivación que tengo cuando transmito mi propia experiencia de vida en cada lugar q me convocan. Pero cuando me notificaron que en la misma mesa iba estar un sobreviviente de los Andes, la emoción y la motivación fue mucho mayor; ni les cuento cuando me enteré q viajaba junto a él en el auto durante 5 horas.
Pedro resulto ser sereno, tranquilo, pensante y lo más interesante, es que le gusta escuchar. A él le intereso mucho saber de mi vida aunque yo me moría por saber detalles de lo que vivieron en la cordillera.
Al regreso a Bs As, ambos pudimos profundizar sobre nuestras disertaciones y fue muy enriquecedor, al menos para mí. Pudimos saber más de cada uno, él de mi vida personal y yo de cómo vivieron esos días en la montaña. En pleno viaje recibí un llamado de mi padre (ex - rugbier de la misma edad que Pedro) él cual no podía creer que este junto a un sobreviviente de la cordillera de los Andes porque cuando aconteció dicha tragedia, él era jugador de rugby y lo vivió muy intensamente.
Una de las cosas que planteo en mi vida, es el NO preguntarse “porque” me toco a mi accidentarme sino “para que” me pasó, y lo vivido esos 2 días en INRIVILLE son parte de la respuesta al “para que “ de mi vida. Para poder conocer a mi AMIGO Pedro Algorta.
Nacho Rizzi
Monday, March 22, 2010
Un Equipo de Alto Rendimiento
Hace un par de años, cuando recién comenzaba a explorar lo que me había pasado en los Andes, un profesor de una prestigiosa universidad me preguntó si yo consideraba que nosotros, allá en Los Andes, luchando por sobrevivir, habíamos sido un “Equipo de Alto Rendimiento”.
- Liderazgo Participativo
- Clima Positivo
- Relaciones Cooperativas
- Participación Balanceada
- Diversidad Valorada
- Conflicto Gestionados
- Objetivos Claros
- Roles Definidos
- Comunicación Clara y Abierta
- Toma Efectiva de Decisiones
Thursday, March 4, 2010
Valores
Tuve el gusto de compartir un panel con Paula del Bosco y Andrea Saporiti, dos mujeres de un gran nivel. Debíamos hablar sobre “Herramientas para superar la Adversidad” ante un gran número de docentes convocados por el P. Tomás Llorente.
Sunday, February 21, 2010
El instinto de supervivencia
Una de las cosas que me dejó la experiencia de Los Andes es la idea de que el instinto de supervivencia es individual, que allí arriba, uno quería salvarse uno mismo. Pero también es cierto que nos dábamos cuenta de que eventualmente nos salvaríamos en grupo, y por eso trabajamos como un equipo, pero porque individualmente cada uno, quería salir. En definitiva, lo que nos hizo superar todas las dificultades que se nos fueron presentando, era ese deseo de vivir, que salía de adentro de cada uno de nosotros y que nos llevaba a vivir un día más, un instante más. Y ese instinto es individual, no grupal.
Monday, December 28, 2009
Tintín, Carlitos y Aldo
He estado un poco alejado de este blog. He estado muy ocupado y además la visita de mi nieto Mateo durante diciembre absorbió todo mi tiempo libre. Efectivamente los nietos rejuvenecen y son una bendición para los abuelos.
Sunday, November 22, 2009
México
Esto me recordó lo que Roy dijo el otro día. El había dicho que la experiencia de Los Andes nos había dado “fama”. No creo que esa sea la palabra adecuada; lo que sucede es que la gente nos da su cariño, afecto y comprensión por lo que pasamos y ese cariño justamente es lo que yo digo que es parte de nuestro proceso de recuperación e inserción a la sociedad. Sin él, si nosotros hubiéramos sido señalados con el dedo y castigados e incomprendidos por la sociedad, si no recibiéramos tanto cariño y comprensión donde vamos, obviamente nuestra historia sería otra y no estaríamos tan cómodos, viviendo y contando lo que nos pasó.
Esto es parte del proceso de resiliencia; recibir afecto, comprensión y cariño es fundamental para recuperase del trauma y no vivir vidas acosadas por los fantasmas y las pesadillas.
Después, en la Ciudad de México di dos conferencias más en un ambiente mucho más formal. También estuvieron muy buenas. Al final de una de ellas, me hicieron una pregunta difícil: si yo me consideraba “Ordinariamente Extraordinario o Extraordinariamente Ordinario”. No supe que contestar, además ya estaba cansado, así que dije que la iba a contestar en el blog. Y aquí esta la respuesta: no le encuentro sentido a la pregunta, es un juego de palabras, no tiene contestación.
Lo que si me emocionó mucho, es que entre la audiencia, en primera fila, había un muchacho joven sin brazos, apenas unos muñoncitos asomaban por su camisa de manga corta. Se llamaba Aldo. Antes de la reunión, me acerqué a él; me contó que era abogado y que trabajaba en la empresa de su padre, y le pregunté si eventualmente lo podía mencionar en la conferencia. Pero no hubo oportunidad, el tiempo era muy estricto. Pero al final, cuando todos se habían ido, me encontré con él y me agradeció mis palabras, diciéndome que se había sentido muy comprendido por lo que decía. Me preguntó en qué me había cambiado la montaña, y yo le expliqué que no sabía, que había sido una dificultad importante en mi vida, pero que la vida seguía igual. Y él con sus muñoncitos me dio un gran abrazo y me dijo gracias. Sentí que solo eso ya de por si justificaba mi viaje.
Saturday, November 14, 2009
La reunión en Las Moradas.
Empezando por la invitación. Decía "Pedro Algorta, Vecino, Padre de Familia, Directivo de Empresas y Sobreviviente de los Andes". Me encantó, porque es como me siento.
También fue muy especial porque pude llevar a Roy Harley. Es la primera vez que uno de mis "hermanos sobrevivientes" asiste a una charla mía. Y estuvo muy bien, porque después de mi presentación, Roy pasó al frente y nos deleitó a todos con sus comentarios y recuerdos.
Recuerdo en particular cuando contó la alegría que sintió cuando regresó al avión después de pasar 8 días con Roberto casi solos en la cola, tratando de arreglar la famosa radio del avión. Estábamos muy deteriorados y el avión estaba lejos de ser un lugar cómodo, pero para él, volver a estar con nosotros fue casi como volver a casa.
En esa reunión, como quería hablar menos, no conté todo el relato ni mostré las fotos, simplemente hablé sobre dos o tres puntos y dejé el espacio para el invitado de honor. Y la verdad es que valió la pena.
Sunday, November 8, 2009
Los hundidos y los salvados.
Primo Levi, en “Si esto es un hombre”, el increíble libro sobre su experiencia en un campo de concentración, cuenta que allí los hombres se dividían en “los hundidos y los salvados”.
Friday, October 30, 2009
Montañas y Talentos
En la vida, atravesamos nuestras montañas y valles. Tenemos éxitos y fracasos. A veces nos sorprende la adversidad cuando menos la esperábamos y nos voltea de un golpe. En otras, salimos airosos de situaciones que podrían haber sido muy comprometidas. Hay quienes tienen vidas más complicadas, y otros parece que más sencillas, pero todos tenemos los altibajos. A mí me cuesta hacer un inventario de lo bueno, de todas las bendiciones recibidas, sin que se cuelen también aquellas donde hemos sufrido. Igualmente, es un buen ejercicio, que vale la pena hacer.
Thursday, October 15, 2009
Otro 13 de Octubre
Hace 37 años, el 13 de octubre nos accidentamos en Los Andes.
Monday, October 5, 2009
La Montaña sigue allí.
Así es, la montaña sigue allí. Imperturbable, sin inmutarse con el paso del tiempo. Seguro que cambia, en forma imperceptible; el glaciar avanza, las rocas se erosionan, hay más o menos nieve. Pero nosotros no nos damos cuenta, ella sigue allí.
Wednesday, September 23, 2009
En San Ramón Nonato
El Padre Santiago Aduriz nos invitó a Coche y a mí a que diéramos nuestro testimonio a los alumnos del Instituto Secundario San Ramón Nonato de Buenos Aires.
Les hablé también de la importancia de la recuperación, de cómo pude hacer una vida normal después de pasar un hecho extraordinario, y de mil cosas más de las que siempre hablo. Pero es la primera vez que hablo para jóvenes de
Friday, September 18, 2009
Conferencias con Altgelt: a modo de resumen
La reunión fue muy buena, y al término de la misma, Miguel y Francisco, su hijo, me pidieron hacer extensiva la reunión para sus clientes, amigos, amigos de sus amigos y también, mis amigos.
Así nacieron las dos conferencias que con el título “Lecciones de Sobrevivir a los Andes” realicé en marzo y septiembre en el Auditorio del Colegio San Pablo. Ambas fueron emocionantes y conmovedoras, aunque distintas entre si.
En la primera, con el auditorio absolutamente colmado, sentí la presencia de muchos amigos míos que me han acompañado durante toda mi vida desde que salí de la montaña pero que nunca se habían animado a hablarme del tema. Esa fue la oportunidad de mostrarles la otra cara de la montaña, esa cara que todos imaginaban, pero que ellos por respetar mi intimidad, nunca me habían pedido que les mostrara.
También estaba mi madre, mi “primer fan”, quien durante todo este tiempo me acompañó dando gracias a Dios, todos los días, por haberme traído de vuelta. Ella nunca había escuchado mi historia completa y fue muy emocionante que hubiera viajado desde Montevideo, dejando a mi Papá enfermo al cuidado de mis hermanas para escucharme.
La segunda conferencia fue también muy intensa. Con un video preparado por el equipo de Miguel con fotos del rescate y también de mi familia, de mis hijos, de Noelle, de Papá que había fallecido unos días atrás y de mi nieto Mateíto, que de partida me hicieron subir al escenario con lágrimas en los ojos y un nudo en la garganta.
Por todo eso, creo que valieron la pena. Yo pienso que nuestra recuperación de la montaña es una línea recta que se inició allí en Los Maitenes cuando salimos de los Andes y que aún no ha terminado; porque reuniones como las que organizó Miguel, en la cual contamos nuestra experiencia y recibimos el cariño y la comprensión de todos quienes nos escuchan, nos han ayudado a reinsertarnos en la sociedad y vivir vidas plenas y fructíferas.
Friday, September 11, 2009
Otra conferencia con Miguel Altgelt
Hace unos días, se hizo la segunda conferencia organizada por Miguel Algelt. Fue una conferencia intensa. Por de pronto, estaban varios de mis amigos que alguna vez han pasado con su testimonio por este blog.
Friday, September 4, 2009
Atravesando la Adversidad
He escrito un artículo que supongo que en algún momento publicaré en algún medio y que mientras tanto trataré de ir validándo con experiencias de terceros cuando lo pueda hacer.
Gracias a ellos por sus comentarios.
Sunday, August 30, 2009
Algorta Sr.
Tuvo una larga enfermedad pero ahora descansa en paz. Podría decir mucho sobre él, pero será en otra oportunidad.
Agradezco, por este medio, a todos los que me han expresado sus condolencias.
Gracias a todos nuevamente.
Saturday, August 22, 2009
Aguas abajo
Yo había vivido en Chile unos años antes y conocía algo la montaña. Al menos, sabía que para salir, debíamos seguir el curso de las aguas hacia abajo.
De hecho, la primera expedición salió hacia el este, siguiendo el curso de las aguas, esperando que en algún momento el valle doblara hacia el oeste y nos sacara hacia Chile. Estábamos convencidos de que estábamos en el lado chileno, por más que estábamos en un valle que se abría hacia el este, tapado por una enorme montaña que después supimos que era el volcán Sosneado.
Pero esa expedición fracasó. Después de algunos días de caminata hacia abajo, nuestros expedicionarios tuvieron muy mal tiempo, encontraron la cola del avión con valijas, alimentos y varias cosas más y cambiaron los planes. Desde entonces, tratamos de hacer funcionar una radio en vez de continuar caminando. No se que hubiera pasado si seguían caminando, quizás hubieran salido antes y dos vidas más se hubieran salvado; quizás no, quizás el mal tiempo reinante los hubiera acabo antes.
Cuando finalmente fracasó el intento de hacer funcionar la radio, los expedicionarios salieron esta vez hacia el oeste, directamente escalando la espantosa montaña que teníamos a nuestras espaldas. Yo había dicho lo que pensaba, pero cuando el grupo decidió que había que salir hacia el oeste, me callé y apoyé con todas mis fuerzas la alternativa que se había elegido. No pensé más en la otra salida.
Monday, August 10, 2009
La presentación en el Newman
Hace unos días participé en la presentación de “La Sociedad de la Nieve” que se hizo en el Colegio Newman con Roberto Canessa, Pablo Vierci y Juan P Nicola. Estuvo muy bueno, lleno de gente y una comunidad que nos sigue con mucha atención.
Recuerdo que en la reunión dije algunas cosas. Lo primero es que allí arriba, no era todo paz y amor. Que si bien existió el afecto y el compañerismo entre nosotros, también teníamos nuestros conflictos y disputas. Como cualquier grupo humano trabajando juntos. Y que lo que nos unía, era la adversidad. Teníamos claro cual era nuestro objetivo, y trabajamos juntos para superarla.
La otra cosa es que lo que nos movía no era el amor desinteresado por salvar a nuestros compañeros. En el fondo, los más profundo, uno quería salvarse a si mismo. El instinto de supervivencia es individual, es lo más fuerte que tenemos, queríamos vivir; pero en la búsqueda de esa salvación, buscábamos la salvación del grupo, porque sabíamos que solos no podíamos. Nuestro trabajo de equipo no surgió de la razón ni de la búsqueda de la salvación colectiva; en el límite, surgió del deseo individual de cada uno por salir de la montaña. Cada uno quería salir, por eso trabajamos en equipo para salir. Es como los animales en una manada, tienden a juntarse, porque solos no pueden sobrevivir. Eso nos pasó a nosotros.
Wednesday, August 5, 2009
La caja de Pandora
Resulta ser que cuando Pandora abrió su bendita caja, escaparon de ella todas las maldades y plagas que azotan a los hombres, pero pudo cerrarla a tiempo y quedarse con La Esperanza, que venía mezclada con todas las tragedias.
Thursday, July 30, 2009
Fer
Fer es mi hija mayor. La luz de mis ojos.
Wednesday, July 22, 2009
Desde la Adversidad
He leído con sumo interés “Desde la Adversidad”, el libro de Alvarez de Mon.
Thursday, July 16, 2009
Lo más importante
De qué se trata nuestra tragedia en los Andes?
Thursday, June 25, 2009
Viviendo bajito
El otro día estuve conversando con un experto montañista que ha subido varios “ochomiles”.
Wednesday, June 17, 2009
Más sobre Shackleton
Cuenta la historia que una de las grandes preocupaciones de Shackleton era mantener la motivación de su gente. Tenían sus fiestas, organizaban partidos de futbol en el hielo, representaban obras teatrales y cantaban. Incluso tuvieron la humorada de raparse la cabeza para una fecha determinada. Qué es eso sino una fortaleza emocional encomiable?
Una de las pasajes que me impresiona de la historia de Shackleton, es la mención que hace de su última caminata cruzando la cordillera helada de la isla San Pedro en las Islas Georgia del Sur, a donde había arribado, en búsqueda de la estación ballenera. En determinado momento eran dos, pero él dice que tenía la sensación de que había un tercero caminando con ellos. Esto es tomado por S.T. Elliot en un poema que dice:
“When I count, there are only you and I together
But when I look ahead up the white road
There is always another one walking beside you”
“ Cuando cuento, estamos solamente tu y yo
Pero cuando miro hacia delante en el camino blanco
Siempre hay otro más caminando a tu lado.”
Me gustó. Les voy a preguntar a Nando y Roberto qué opinan de este pasaje.
Saturday, June 6, 2009
Si, quiero vivir!
En estos últimos tiempos he estado reflexionando sobre qué queda en el fondo de nuestra tragedia en los Andes, qué es lo importante, qué es lo que trasmito cuando doy mi testimonio.
Saturday, May 30, 2009
Colombia
Siempre me ha impactado la historia de los secuestrados por la guerrilla colombiana. Cómo es que han podido sobrevivir varios años de reclusión en las condiciones más atroces en un ambiente de máxima hostilidad.
Friday, May 22, 2009
Cuando volvimos
Mi hermana Gloria dice que cuando volvimos de la montaña, no sabían cómo tratarnos. Me cuenta además que sentían una enorme contradicción; por una parte una alegría enorme por nuestra vuelta pero también una gran tristeza por nuestros amigos que no volvieron.
Ella dice que prestábamos muy poca atención a la familia, a quienes nos habían ido a recibir cuando fuimos rescatados. Todavía estábamos como protegidos por el aura de la montaña; queríamos estar entre nosotros, seguíamos viviendo el espíritu de la supervivencia y no prestábamos atención y hasta rechazábamos las muestras de cariños de nuestros familiares y amigos.
Gloria también me dice que una de las cosas que más le sorprendió fue nuestra frialdad al tratar el tema de la muerte, nuestra familiaridad con ella, cómo podíamos pasar de los temas más sencillos y amables a los temas más duros y escabrosos. Incluso les llamaba la atención la naturalidad con la que hablábamos de nuestros amigos muertos. Como si no hubiéramos hecho el luto por ellos.
El ajuste no fue fácil, para ellos nosotros estábamos volviendo de la muerte. Pero nosotros sólo estábamos llegando de un largo viaje en el cual tuvimos que adaptarnos a situaciones difíciles y hacer cosas increíbles, pero no volvíamos de la muerte.
Wednesday, May 13, 2009
Conversando con Roy Harley
Durante el lanzamiento de la “Sociedad de la Nieve” en la Feria del Libro de Buenos Aires, escuché por primera vez a Roy Harley hablar en público. Me encantó. En la conferencia de prensa dijo que si tuviera que poner en una balanza todo lo que sufrió en la montaña y todo lo que vivió después, esto último le gana con creces a lo sufrido en la montaña, con lo cual está por demás contento de haber vivido. Y estoy seguro que es así.
Después, en la presentación del libro, Roy contó cómo habían sido sus días posteriores al accidente, cómo mientras nosotros ya estábamos de vuelta con los nuestros, él pasó 15 días enchufado en un CTI en Santiago de Chile, debatiéndose entre la vida y la muerte. Su testimonio me conmovió.
Cuando se fueron todos, Roy y yo nos quedamos conversando un buen rato más. Me contó cómo fue la ida a la cola del avión. De los 10 días que pasó en la cola tratando de conectar la radio del avión, acompañado a veces de Roberto y otras veces de Nando y Tintín que iban y venían. De lo difícil que fue la vuelta al avión cuesta arriba. De los 38 kilos que pesaba cuando salió de la montaña. Yo lo escuché pasmado.
También le dije que si bien me gustaba mucho su idea de la balanza, yo no la podía aplicar, porque en mi caso no puedo cuantificar los sufrimientos y las angustias, no los puedo poner en la balanza. No puedo medir esa sensación, no sé cuanto frío sufrimos, cuanta angustia, cuanta sed, cuanto miedo; no recuerdo ni haber llorado a nuestros muertos, no tuve esa capacidad. Le comenté que estando en la montaña, la única vez que me conecté con mi casa y mis seres queridos, me puse muy triste y apenas pude llorar, por un instante. Pero después no pude pensar más en ellos; estando allí arriba nunca más lo pude hacer, algo en mi mente me bloqueó (protegió ?) y no me dejó.
Wednesday, May 6, 2009
Abandonándose
Nosotros no sabíamos si nos íbamos a salvar o no. Sabíamos que estábamos vivos y que teníamos una pequeña chance de sobrevivir, para la cual, trabajamos muy duro. No nos abandonamos y mientras sentimos que teníamos esa posibilidad, mantuvimos las esperanzas de salir de la Montaña.
Friday, May 1, 2009
Una Conferencia con Roberto Canessa
La conferencia estuvo muy buena. Roberto es muy espontáneo y natural, y relató su testimonio describiendo nuestra experiencia con abundancia de anécdotas y situaciones.
Cuando terminó, invitó a Laura, su mujer, a Juan Pedro Nicola, cuyos padres murieron en los Andes y a mí, a subir al escenario. Yo ya estaba preparado porque ya lo había hecho casi 2 años antes en otra reunión.
Entre todos contestamos preguntas. Roberto contestaba una parte y después me preguntaba si yo tenía algo que agregar. En determinado momento le preguntaron algo sobre la heroicidad. Y él dijo que él no se consideraba héroe, que era el grupo el que había trabajado para salir, que todos cooperaron para alcanzar los resultados y que sin el grupo él no podría haber hecho lo que hizo. En ese momento yo pedí la palabra y dije que si bien el equipo fue fundamental, algunos habían hecho contribuciones más importantes. El y Nando habían hecho lo heroico, lo que yo no podría haber hecho, caminaron 10 días por la montaña sin ningún equipo y consiguieron ayuda y que gracias a ellos nos habíamos salvado. Terminé diciendo que para mí, ellos eran nuestros héroes.
A la gente le gustó lo que dije y cerraron mis palabras con una ovación increíble. Abracé a Roberto y sonreímos. Laurita a mi lado me susurró, “y ahora quién lo banca a éste!!!!”
Saturday, April 25, 2009
El Club de los Sobrevivientes
Estoy leyendo un libro llamado “The Survivors Club”. Aparentemente ha sido un éxito en los Estados Unidos y la revista Newsweek ha hecho una nota de tapa sobre el mismo. Nando Parrado me había hablado del libro y de hecho su testimonio es tomado por el autor.
Encontré que tiene algunas ideas buenas, varios de testimonios conmovedores y lamentablemente muchas páginas de relleno.
Entre las ideas interesantes, me gustaron las siguientes:
- Todos somos sobrevivientes. Todos tenemos en nuestras vidas una experiencia límite. O alguien muy cercano a nosotros la tiene y experimentamos la angustia y el dolor del límite. Pero también nos recuperamos y hacemos nuestra vida normal, por eso somos todos sobrevivientes.
- La sobrevivencia no es relativa. Mi experiencia de sobrevivencia no es menor o mayor que la de otros. Todos nos enfrentamos a las experiencias límites con todo nuestro ser y nos jugamos enteros en ellas. Un accidente, una operación, un límite, para quien lo sufre, es tan grave como el mío o el de cualquier otra persona.
- Todos podemos un poco más. Todos resistimos más que lo que creemos. Nuestra fuerza interior y nuestra fortaleza física nos hacen mover montañas y podemos superar los obstáculos más difíciles, aunque a priori pensemos que no lo podremos hacer.
Además, en los testimonios recogí algo que yo comparto: Los sobrevivientes no se quedan enganchados, la mayoría ha podido rehacer sus vidas y no se creen distintos de los demás.
Tuesday, April 14, 2009
Leyendo "Rodeáte de los Mejores", el libro de mi amigo Claudio
Claudio es además uno de mis mejores amigos, y porqué no, uno de mis “mentores” más apreciados.
El libro comienza citando una conversación con el mismísimo Egon Zehnder, fundador de la firma para el cual él trabaja, en la cual Egon en persona le comenta a Claudio cual es la clave para el éxito en una carrera empresaria. Y la clave según Egon es la “suerte”. Sí, más allá de la genética, de la educación, de los primeros trabajos, de la familia, la “suerte” es el primer determinador del éxito personal en el campo empresario.
En mi caso, soy una persona con suerte. No solo me ha ido bien en mi carrera empresaria y tuve una buena familia, sino que además, me estrellé en un avión cruzando los Andes, y sobreviví. En realidad tuve la mala suerte de estar en ese avión, pero la buena suerte de estar sentado en el asiento adecuado. Pero más allá de la fuerza, del coraje, de la empatía, de la fuerza emocional y de la presencia de Dios, tuvimos suerte. Mis amigos que no volvieron, no la tuvieron, no eran ni mejores ni peores que nosotros, simplemente estaban sentados en el lugar equivocado.
Claro, que la suerte no es todo, como dice Claudio, la suerte es el primer factor, pero claramente hay que ayudarla.
Además hay otro tema que me ha impresionado en el libro de Claudio, y que se lo comenté personalmente: Nosotros no podíamos “rodearnos de los mejores”. Yo no elegí con quién me caí en los Andes, tampoco elegí a mis hijos ni a mis hermanos, son los que Dios me dio o vinieron. En muchas ocasiones en la vida empresarial o personal, te ocurre lo mismo: uno no puede elegir con quién puede rodearse, y debe convivir y trabajar, y alcanzar objetivos y éxitos, con los que tiene.
De hecho, creo que uno de los primeros deberes de todo jefe, supervisor, líder o CEO es justamente obtener el mayor provecho de la gente que lo rodea para que se alcancen los objetivos del grupo y los personales. Eso hicimos nosotros en la montaña, ese fue nuestro gran desafío y lo conseguimos.
No creo que existan los “dream teams” en abstracto. Después de trabajar mucho tiempo en las empresas, creo que no existen los equipos ideales, somos todos de carne y hueso, con un poco más de suerte y algunos talentos “democráticamente” distribuídos. Los equipos que alcanzan los resultados extraordinarios tienen una combinación especial de gente con ganas de trabajar, talentos adecuados, gran liderazgo y mucho trabajo en equipo que potencia los talentos de cada uno. Y el gran desafío es alcanzar objetivos extraordinarios con gente normal, como cada uno de nosotros. En ocasiones, uno puede elegir con quien puede trabajar, y en ese caso buscará rodearse de los mejores, para esa situación en particular, no con los mejores en abstracto.
Pero para nosotros en la montaña, como en muchos órdenes de la vida, esa no era una opción y debimos extremar los esfuerzos para trabajar con lo que teníamos.
Saturday, April 4, 2009
El Equipo de Supervivencia
Después, el equipo de rugby fue desmembrado. Pero el grupo se transformó en un equipo de supervivencia.
Lo que diferencia un equipo de un grupo, es justamente que el equipo tiene un objetivo común y además se necesitan unos de otros para alcanzar ese objetivo. El objetivo del equipo de rugby era jugar y ganar un partido de rugby. Ese objetivo quedó sin sentido una vez que nos accidentamos, por lo cual, tuvimos que generar otro objetivo y construir un equipo de supervivencia. El equipo de rugby dejó paso al equipo de supervivencia, donde obviamente se necesitaron distintas habilidades y organización para alcanzar el objetivo.
Tuvimos nuestro tiempo para las críticas y los elogios, para aclarar los objetivos y discutir estrategias, para las peleas y las reconciliaciones, para adaptarnos al nuevo entorno y encontrar los nuevos roles de cada uno. También tuvimos tiempo para ensayar las propuestas que no funcionaron y por suerte para implementar las propuestas que si funcionaron. En ese proceso, el grupo se transformó en un verdadero equipo de supervivencia.
Sunday, March 29, 2009
La reunión con Miguel Altgelt
Mi amigo Miguel Altgelt me ha pedido que hable sobre “Las Lecciones de Sobrevivir a Los Andes” en una reunión que él organiza para sus clientes y amigos. También me ha permitido invitar a algunos amigos míos. En total, habrá como 450 personas.
Monday, March 23, 2009
Quilmes
El otro día hablé en la Cervecería Quilmes.
Sunday, March 8, 2009
El aporte de Carlyle
Carlyle es una vieja amiga que asistió a una de mis presentaciones y me hizo algunos comentarios interesantes sobre la relación que hay entre el mundo de todos los días y lo que vivimos nosotros en los Andes.
